Israel comenzó a colocar ayer la tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19.
El primer ministro Naftalí Bennett y el ministro de salud Nitzan Horowitz fueron los encargados de anunciar, este jueves, el lanzamiento de la campaña. Se trata de una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus y está destinada a todos los israelíes mayores de 60 años que hayan recibido la segunda inyección hace más de cinco meses. Si bien la población podrá empezar a vacunarse el domingo, el inicio oficial se llevó a cabo ayer, viernes 30 de julio, por la mañana. El presidente el presidente Itzjak Herzog y su esposa Mijal fueron unos de los primeros en colocarse la inyección.
De esta manera, el país se convierte en el primero en el mundo que inocula por tercera vez.
Por qué una tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19
La decisión de comenzar a colocar la tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19 se tomó por recomendación de un equipo de epidemiólogos que asesora al Ministerio de Salud israelí. El objetivo, explicaron las autoridades, es reducir los contagios producidos por la variante Delta.
“El aumento de los casos graves en personas vacunadas es significativo”, aseguró Nachman Ash, director general del ministerio. “La cepa Delta es más resistente a las vacunas, y además notamos que las vacunas reducen su eficacia con el paso del tiempo”, agregó el funcionario.
“Llamen a sus padres y abuelos, asegúrense de que reciban la tercera dosis lo antes posible, yo llevaré a mi madre porque quiero cuidarla”, instó Naftalí Bennett, primer ministro israelí. “Esto los protegerá de enfermedades graves y de la muerte”, señaló el funcionario.
Una vacuna para la economía
En este marco, el gobierno israelí, ahora encabezado por una nueva coalición, hizo hincapié en la importancia de la vacuna para la economía nacional.
“Las políticas de cierre derivaron en una pérdida de 200 mil millones de shekels (61 mil millones de dólares), así que queremos mantener el país abierto. Pero debemos entender que existe una competencia entre las vacunas y el virus”, señaló el primer ministro Bennett, cabeza del nuevo gobierno. Durante la conferencia de prensa en que se presentó la propuesta tanto él como el Ministro de Salud tomaron distancia de la anterior administración.
“Tenemos un objetivo muy claro, que es preservar la salud de todos los israelíes y también la economía, la cultura, la educación y la vida cotidiana de los ciudadanos”, señaló el ministro de salud Horowitz. “Esta nueva ola de COVID-19 presenta un nuevo desafío ya que la variante Delta es más contagiosa y más resistente a la vacuna”, explicó el funcionario. Así mismo, remarcó que la campaña significa una posibilidad de mantener la economía abierta. “Los cierres, el desempleo, el daño a los comerciantes y las secuelas mentales también tienen un alto precio para la salud de los israelíes”, aseguró.
MARCO POLÍTICO EN ISREAL
El 13 de junio de este año asumieron las nuevas autoridades israelíes. Así, y por medio de una coalición, Naftali Bennett, de 49 años, y miembro del partido nacional-religioso Yamina, se convirtió en el nuevo primer ministro, poniendo fin al mandato de 12 años de Benjamin Netanyahu.

Eial Sergio Bluer