Una monja fue rescatada de un convento ubicado en la ciudad de Salta luego de una denuncia por privación de la libertad. La religiosa había expresado que deseaba ver a su familia y las autoridades se lo impedían y se hizo un allanamiento.

El suceso ocurrió en el Convento San Bernardo, ubicado en la ciudad de Salta.
El fiscal penal Ramiro Ramos Ossorio, fue quien tomó intervención ante la denuncia contra las autoridades del establecimiento católico.
La monja manifestaba que no deseaba abandonar la institución, sino que únicamente quería restablecer el contacto con su familia ya que se encontraba con problemas de salud.
Lo curioso del caso es que la puerta del convento siempre permaneció cerrada.
“Los bomberos debieron ingresar al convento por el techo para lograr la liberación de la señora. Fue trasladada a una fiscalía, donde contó lo ocurrido. Estamos estableciendo, a través de la ley, si se cometió el delito”; sostuvo el fiscal.
La persona damnificada tiene más de 30 años dentro del convento y había tramitado una autorización del Vaticano, pero le negaron la posibilidad de retirarse.
Ante esta situación, el martes 20, la Fiscalía solicitó a las autoridades de la Policía de la Provincia sostener una entrevista con las autoridades del convento, pero directamente no fueron recibidas.