Nuevas disposiciones sobre el etiquetado frontal: riesgos y alimentos sin octógonos
El Gobierno Nacional anunció modificaciones en el sistema de etiquetado frontal que podrían cambiar la manera en que los consumidores identifican alimentos con nutrientes críticos.
Desde ahora, el sistema solo considerará los nutrientes agregados durante el proceso de elaboración, ignorando aquellos que son intrínsecos al producto, como los azúcares naturales de las frutas o las grasas presentes en los lácteos.
Productos que podrían perder octógonos
Entre los alimentos que podrían quedar libres de los sellos de advertencia, se encuentran:
– Lácteos: Quesos y yogures ya no exhibirán octógonos de “exceso en sodio” o “exceso en grasa” al tratarse de elementos naturales de la leche.
– Mermeladas y jugos de fruta: Estos productos dejarán de mostrar advertencias sobre “exceso en azúcares” al no considerar el azúcar intrínseco de las frutas.
– Barras de frutos secos: Si no contienen grasas o aceites añadidos, podrían quedar libres de cualquier octógono.
Flexibilización en publicidad
Los cambios también afectan las normativas publicitarias, permitiendo nuevamente que las marcas incluyan figuras populares, como futbolistas o artistas, en el empaque y la promoción de los productos.
Críticas desde la nutrición
Rosana Forcato, presidenta del Colegio de Nutricionistas de Córdoba, expresó su preocupación por los efectos de esta flexibilización: “Es una medida que favorece a la industria y puede generar confusión en los consumidores al interpretar qué alimentos son saludables”.
Forcato enfatizó que el etiquetado frontal es una herramienta visual crucial para educar a los consumidores, especialmente cuando el 87% de la población tenía dificultades para entender la información nutricional antes de la ley de etiquetado.
Además, resaltó que los cambios no cuentan con sustento científico: “El etiquetado frontal es el mejor sistema según la evidencia disponible, y retroceder en este aspecto representa un riesgo para la salud pública”.
Impacto en los consumidores
Aunque algunos ven las modificaciones como una oportunidad para que ciertos productos sean percibidos como más saludables, expertos advierten que esta nueva normativa podría desinformar y dificultar elecciones alimenticias conscientes.



