Una red de trata liderada por un gurú ruso operaba en Bariloche; 21 personas fueron acusadas formalmente.
La Justicia de Bariloche imputó a 21 personas por integrar una red de trata transnacional.
La causa, liderada por el fiscal general Fernando Arrigo, investiga la captación y explotación de una joven rusa de 22 años, quien dio a luz el 21 de marzo.
Según la fiscalía, la red de trata utilizó la fachada de un espacio espiritual y prácticas de yoga para engañar a la víctima.
Aprovechándose de su vulnerabilidad, la sometieron a explotación sexual y servidumbre. El líder de la organización es un ciudadano ruso con antecedentes por abuso, condenado en su país y buscado por Montenegro.
Se sospecha que intentaba obtener la nacionalidad argentina inscribiendo como propio al hijo de la joven.
La investigación reveló un esquema de control total sobre las víctimas.
Se hallaron evidencias como vajillas marcadas, alimentos bajo llave y castigos mediante ayuno. La organización promovía la idea de un “refugio espiritual”, aunque ejercía coerción constante sobre sus integrantes.
El caso se inició por una denuncia médica, lo que derivó en un operativo que incluyó detenciones en aeropuertos de Bariloche y Buenos Aires.
Durante los allanamientos, se secuestraron documentos, drogas, ropa erótica y objetos sospechosos. También se imputó a algunas mujeres por transportar estupefacientes y por intentar alterar documentación oficial.
El líder está detenido en Rawson, y otras personas fueron alojadas en distintas dependencias. La red de trata quedó desarticulada, pero el caso sigue en investigación.