Con una puesta impactante y un elenco de primer nivel, El Principito debutó en Córdoba con emoción unánime
“El Principito” deslumbró en Córdoba y dio inicio a su gira nacional con ovación unánime
Con una puesta imponente y el regreso teatral de Juan Carlos Baglietto, el Quality Arena vibró al ritmo de una obra que emociona y renueva el legado de Saint‑Exupéry.
El pasado jueves 3 de julio de 2025, Córdoba fue escenario de una noche inolvidable. En el Quality Arena, se estrenó “El Principito, una aventura musical”, la elogiada producción que inició su gira nacional con una presentación que combinó arte, emoción y una ovación de pie por parte del público.
En esta versión renovada del clásico de Antoine de Saint‑Exupéry, Juan Carlos Baglietto regresó al teatro musical tras 20 años, encarnando al aviador-escritor con una fuerza escénica conmovedora. Lo acompañaron sus hijos: Julián Baglietto, a cargo de la dirección musical y diseño sonoro, y Joaquín Baglietto, quien interpretó al Hombre de Negocios. Una postal artística y familiar que emocionó desde lo simbólico y desde lo escénico.
El elenco brilló en cada interpretación: Luis Rodríguez Echeverría dio vida al Principito con ternura y fuerza narrativa; Valentina Podio emocionó como la Flor; Zaina encarnó al Vanidoso; Carlos March, al Bebedor; Flor Otero, a la Serpiente; Roberto Catarineu, al Zorro; y el cantante Wallas aportó su carisma en el rol del Rey. Una compañía de primer nivel que selló con talento una noche inolvidable.
La dirección de Eduardo Gondell, las coreografías de Laura Cattalini y la escenografía de Mariano Smaldini conformaron una propuesta de excelencia visual, apoyada por pantallas LED, estructuras móviles y una atmósfera inmersiva que conectó con públicos de todas las edades. La propuesta estética dialoga con los desafíos del presente, sin perder la esencia poética y filosófica de la obra original.
Galardonada con 3 Premios ACE y 6 Premios Hugo en 2024, “El Principito” no solo reafirma su calidad artística, sino que también revaloriza el rol del teatro como espacio de encuentro emocional y reflexión colectiva. Córdoba —como ya lo viene demostrando— volvió a estar a la altura: la función cerró con aplausos de pie y una sala que se negaba a abandonar su butaca, esperando ansiosa el saludo final del elenco.
“El Principito” no fue solo una función. Fue un acontecimiento. Una celebración de la belleza, la música, el teatro y los vínculos humanos.
Esta versión musical actualiza el mensaje universal de la obra con sensibilidad, tecnología y un enfoque escénico fresco que invita a las nuevas generaciones a pensar en lo esencial con nuevos ojos.
La gira recién comienza, pero el arranque en Córdoba deja la vara altísima: si el objetivo era emocionar, movilizar y hacer del teatro una experiencia inolvidable, lo lograron. Y con creces.