La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) decidió extender el Impuesto sobre Créditos y Débitos, conocido como impuesto al cheque, a las billeteras virtuales y aplicaciones de pago no bancarias, una medida que impacta de lleno en el sector fintech.

La notificación fue enviada a las empresas durante las últimas horas de 2025 y generó fuerte malestar en el ecosistema de pagos digitales. Hasta ahora, estas plataformas estaban exentas del tributo, al igual que los bancos, desde su creación en 2001.
El impuesto implica una retención del 0,6% para quien envía fondos y otro 0,6% para quien los recibe. Si bien no alcanza a transferencias entre personas físicas o monotributistas, sí se aplica cuando una de las partes es una persona jurídica.
Desde el sector explicaron que ARCA fundamentó la decisión en que las billeteras no están inscriptas en los regímenes específicos del impuesto, diseñados originalmente para bancos. Sin embargo, las empresas aseguran que cumplen regularmente con las presentaciones y obligaciones fiscales.
La medida afecta a proveedores de servicios de pago como Mercado Pago, App YPF, Prex, Shell Box, Claro Pay y otras plataformas similares. En cambio, las billeteras con licencia bancaria, como Ualá o Naranja X, quedaron exceptuadas.
Las billeteras no bancarias operan a través de bancos patrocinadores que actúan como agentes de retención, por lo que el impuesto se descuenta de manera automática. Algunas empresas anticiparon que absorberán el costo para evitar trasladarlo a los usuarios, mientras reclaman la restitución de la exención.
En paralelo, Mercado Pago avanza en el trámite para obtener su licencia bancaria ante el Banco Central, una estrategia que también evalúa App YPF. En el sector no descartan que esta decisión de ARCA reconfigure el mapa de competencia entre fintech y bancos tradicionales.



