La asunción se produjo dos días después del operativo estadounidense. El Tribunal Supremo habilitó la figura de “ausencia forzosa”.

Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta interina de Venezuela ante la Asamblea Nacional, en medio de un clima de fuerte tensión política e internacional. La asunción se concretó apenas dos días después del operativo estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Durante su discurso de juramentación, Rodríguez calificó a Maduro como un “rehén” del gobierno de Estados Unidos y aseguró que asume el cargo para garantizar la defensa de la Nación. La transición fue habilitada por una sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que introdujo el concepto de “ausencia forzosa”.
Esta interpretación permite a Rodríguez ejercer la presidencia por un plazo inicial de 90 días, prorrogables por otros tres meses con aval parlamentario, evitando así declarar una vacante total y convocar a elecciones anticipadas.
El nuevo gobierno cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas y del núcleo duro del chavismo. En paralelo, Rodríguez dejó abierta la posibilidad de cooperación con Washington, pese a rechazar la “injerencia extranjera”, lo que podría anticipar un cambio en la estrategia diplomática del país.



