Un ex instructor de bomberos de La Playosa admitió múltiples abusos sexuales en un juicio abreviado. A pesar de la gravedad de los hechos, la Justicia le concedió prisión domiciliaria.

La ciudad de Villa María atraviesa momentos de conmoción e indignación tras conocerse que Rodrigo Santi, ex instructor de bomberos voluntarios de La Playosa, confesó haber cometido delitos sexuales contra al menos cinco víctimas y, aun así, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria.
Santi, de 32 años, está acusado de abuso sexual simple, abuso sexual con acceso carnal, tenencia de pornografía infantil y corrupción de menores. Tras permanecer poco más de un año detenido, admitió la autoría de los hechos para acceder a un juicio abreviado, con una pena estimada en ocho años de prisión.
Sin embargo, antes de que se dictara sentencia, la fiscal Companys le otorgó prisión domiciliaria basándose en un informe psicológico de parte que alegó un cuadro de depresión. Actualmente, el imputado reside en un departamento del centro de Villa María, cercano a dos escuelas y sin custodia policial.

La decisión generó un fuerte repudio. En diálogo con el programa Fuerte y Claro de Radio Universidad, Alicia Peressutti, titular de la ONG Vínculos en Red, calificó la medida como “jurídicamente inaceptable” y denunció un trato diferencial hacia el acusado.
Además, cuestionó el argumento de la defensa vinculado a la salud mental y remarcó que la medida fue adoptada sin notificar a la querella, lo que provocó una nueva revictimización de las familias afectadas.



