Con la confirmación del hallazgo de las últimas víctimas, las autoridades españolas informaron que el choque frontal de trenes ocurrido en Adamuz dejó un saldo final de 45 personas fallecidas. La Justicia avanza en la investigación mientras crece la preocupación por la seguridad del sistema ferroviario.

España atraviesa horas de conmoción tras confirmarse el saldo definitivo del trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Adamuz, donde un choque frontal entre dos trenes provocó la muerte de 45 personas.
Según informaron fuentes oficiales, el siniestro se produjo cuando una de las formaciones descarriló e invadió la vía contraria, impactando de lleno contra otro tren que circulaba en sentido opuesto. El violento choque dejó decenas de víctimas fatales y numerosos heridos, varios de ellos de gravedad.
Con el avance de las tareas de rescate e identificación, las autoridades confirmaron que 43 de las víctimas ya fueron identificadas y que la mayoría de los cuerpos fueron entregados a sus familias, mientras continúan los acompañamientos psicológicos y los operativos de asistencia.
La Justicia española abrió una investigación para determinar responsabilidades y esclarecer las causas del accidente. Entre las hipótesis que se analizan se encuentran posibles fallas técnicas, errores humanos y deficiencias en los sistemas de control y señalización ferroviaria.
El impacto del hecho se amplificó luego de que, en las últimas horas, se registrara otro accidente ferroviario en la región de Murcia, lo que volvió a encender las alarmas sobre el estado de la infraestructura y los protocolos de seguridad del sistema de trenes en el país.
El Gobierno español aseguró que se revisarán los procedimientos y que no se descartará ninguna línea investigativa, en medio de un fuerte reclamo social por mayor inversión y controles en el transporte ferroviario.



