Nacido en un pueblo cordobés de apenas 2.500 habitantes, Julián Álvarez construyó una carrera ejemplar que lo llevó a la cima del fútbol mundial. Campeón con la Selección Argentina y figura en Europa, su historia combina talento, esfuerzo y un fuerte compromiso con sus raíces.

Julián Álvarez nació en Calchín, una pequeña localidad del interior de Córdoba, y desde muy chico mostró una relación especial con la pelota. Sus primeros pasos los dio en el Club Atlético Calchín, donde comenzó a forjar una historia que, con el paso del tiempo, lo convertiría en uno de los futbolistas argentinos más destacados de su generación.
El salto a River Plate marcó un antes y un después en su carrera. En el club de Núñez se consolidó como goleador, ganó títulos nacionales e internacionales y se transformó en una pieza clave antes de dar el gran paso al fútbol europeo.
Su llegada al Manchester City lo ubicó en la elite del fútbol mundial, donde sumó campeonatos locales, internacionales y una Champions League. Actualmente, en el Atlético de Madrid, continúa siendo protagonista en una de las ligas más competitivas del planeta.
El punto más alto de su carrera llegó en 2022, cuando se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar, siendo una de las figuras del equipo dirigido por Lionel Scaloni.

Pese a la fama y el reconocimiento internacional, Julián Álvarez mantiene un vínculo profundo con Calchín. Tras el Mundial regresó a su pueblo natal, donde fue recibido como un héroe, y desde entonces ha colaborado con donaciones, obras y proyectos comunitarios, reafirmando su compromiso con el lugar que lo vio crecer.
La historia de Julián Álvarez es la de un chico del interior que llegó a lo más alto sin perder la humildad, convirtiéndose en un ejemplo dentro y fuera de la cancha.



