
Un sismo de magnitud 3,9 en la escala de Richter se registró este martes por la noche en la localidad de Deán Funes, al norte de la provincia de Córdoba, y fue percibido en distintas zonas del territorio provincial. Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el movimiento ocurrió a las 20.07, a una profundidad de 21 kilómetros y con epicentro ubicado a unos 112 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba.
Se trató del tercer evento sísmico registrado en menos de 24 horas. El primero ocurrió el lunes a las 23.10, con una magnitud de 2,6 y epicentro 22 kilómetros al norte de Alta Gracia. El segundo se produjo durante la madrugada del martes, a la 1.33, también de magnitud 2,6, con epicentro entre La Falda y Cosquín.
Vecinos de localidades como Villa Carlos Paz, La Calera, Tanti, Río Ceballos, Salsipuedes y Santa María de Punilla reportaron haber sentido el movimiento. Hasta el momento no se registraron daños materiales ni personas heridas.
¿Por qué ocurren varios sismos seguidos?
Especialistas explican que, si bien muchas veces los terremotos responden a una secuencia de sismo principal seguido de réplicas, existen otros patrones posibles. En algunos casos, no hay un evento claramente dominante y se registran varios movimientos de magnitudes similares en un período corto de tiempo. A este fenómeno se lo denomina enjambre sísmico.
Estos enjambres pueden estar asociados a deslizamientos lentos de fallas geológicas, a la presencia de fluidos en el subsuelo o, en regiones volcánicas, a la intrusión de magma. En Córdoba, la hipótesis más frecuente está vinculada a la circulación de fluidos subterráneos que reducen la fricción en las fallas y facilitan pequeños deslizamientos repetidos.
Qué implica para la provincia
Córdoba no es considerada una zona de alta peligrosidad sísmica, aunque presenta actividad moderada y recurrente debido a la presencia de antiguas fallas geológicas. La sucesión de sismos de baja magnitud no implica necesariamente la ocurrencia de un evento mayor, pero refuerza la importancia de la información, la prevención y el conocimiento del comportamiento sísmico local.



