Especialistas vinculan el incremento con el cambio climático, las altas temperaturas y las lluvias intensas.

Los casos de mordeduras de víboras y picaduras de alacranes registran un aumento sostenido en la provincia de Córdoba, generando preocupación entre profesionales de la salud.
La toxicóloga Nilda Gait explicó que el fenómeno está estrechamente relacionado con el aumento de las temperaturas, las lluvias y las inundaciones, que obligan a estos animales a desplazarse hacia zonas urbanas en busca de refugio, calor y humedad.
Según detalló la especialista, el escorpionismo es frecuente en la provincia, mientras que entre las serpientes, la yarará es la especie que más accidentes provoca. Su mordedura puede generar lesiones graves, con ampollas, necrosis y efectos sistémicos tanto en personas como en animales.
Gait remarcó que ante una mordedura es fundamental lavar la zona con agua y jabón, aplicar hielo y trasladar de inmediato al paciente a un centro de salud. Advirtió que no deben realizarse torniquetes ni aplicar remedios caseros, y que el suero antiveneno debe ser administrado exclusivamente por personal médico.
Desde el sistema de salud provincial aseguraron que hay disponibilidad de antídotos en hospitales de referencia y centros del interior donde estos casos son habituales.



