El oficialismo convocó sesión para el 11 de febrero y asegura tener acuerdos en la mayoría de los puntos. Provincias y gremios alertan por impacto fiscal y pérdida de derechos laborales.

El Gobierno nacional buscará avanzar con la reforma laboral el próximo 11 de febrero en el Senado, luego de que la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, junto a sectores dialoguistas del PRO, la UCR y bloques provinciales, firmaran el pedido de sesión.
Desde el oficialismo sostienen que existe consenso en el “95%” del proyecto, aunque los cambios finales recién se conocerían en el recinto, una modalidad que genera cuestionamientos por la falta de debate público previo.
Uno de los principales conflictos continúa siendo el capítulo fiscal, en especial la rebaja del impuesto a las Ganancias para sociedades, que podría afectar seriamente la recaudación provincial en un contexto de ajuste nacional y caída de transferencias a las provincias.
En paralelo, organizaciones sindicales endurecen su postura. La CGT definirá si convoca a un paro general, mientras que las CTA ya anunciaron movilizaciones en distintas ciudades del país, incluyendo Córdoba. Denuncian que la reforma implicaría precarización laboral, pérdida de derechos históricos y mayor desigualdad social.
El debate se da en medio de una fuerte caída del poder adquisitivo y recortes en el sector público impulsados por el gobierno nacional, lo que incrementa la tensión política y social de cara a la sesión.



