Iniciativas científicas y comunitarias impulsan la regeneración del árbol nativo de altura, clave para el equilibrio hídrico y la biodiversidad serrana.

Los bosques de tabaquillos (Polylepis australis), característicos de las Sierras de Córdoba, muestran signos de recuperación en distintos sectores serranos gracias a proyectos de restauración ecológica, monitoreo científico y jornadas de reforestación comunitaria.
Esta especie nativa crece en ambientes de altura, generalmente por encima de los 1.200 metros, en zonas como la Pampa de Achala, las Altas Cumbres y Los Gigantes. Allí cumple un rol central como regulador natural del agua, favoreciendo la captación de humedad, la infiltración en el suelo y la protección de nacientes que alimentan ríos y arroyos.
Programas impulsados por universidades, brigadas ambientales, guardaparques y organizaciones civiles consolidaron plantaciones y experiencias de regeneración natural. Aunque el crecimiento de los tabaquillos es lento, especialistas destacan que ya se observan nuevos ejemplares y expansión de pequeños bosques.
Los proyectos buscan además fortalecer corredores de vegetación y promover educación ambiental, consolidando un escenario considerado alentador para la conservación de una de las especies más emblemáticas del ecosistema serrano.



