El oficialismo impulsa cambios que flexibilizan controles ambientales y otorgan mayor poder a las provincias en zonas de interés minero. Ambientalistas advierten riesgos sobre reservas de agua.

El Senado de la Nación debate este jueves la reforma de la Ley 26.639, norma que protege glaciares y ambiente periglaciar. El proyecto del Ejecutivo propone redefinir áreas protegidas y facilitar proyectos mineros en alta montaña.
Entre los puntos centrales se incluye limitar la protección estricta a glaciares con “función hídrica significativa” y otorgar mayor potestad a las provincias para definir zonas aptas para explotación.
El oficialismo argumenta que la reforma brinda “seguridad jurídica” en línea con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, organizaciones ambientales advierten que la flexibilización podría afectar reservas estratégicas de agua dulce en un contexto de crisis climática.
En Córdoba, aunque la cordillera no atraviesa su territorio, la discusión impacta en la política ambiental nacional y en el modelo productivo que el país adopta para los próximos años.



