El ministro de Seguridad provincial cuestionó con dureza la rapidez con la que el empresario Paolo Zambelli recuperó la libertad tras matar al suboficial Luis Azábal en el barrio Villa Belgrano. Advirtió que la «doble vara» en la Justicia deteriora el orden social.

El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, expresó un profundo malestar tras conocerse que Paolo Zambelli, de 39 años, acusado de matar al suboficial principal Luis Alejandro Azábal en el barrio Villa Belgrano, recuperó la libertad en un lapso de apenas tres horas después de su detención.
Quinteros calificó la decisión judicial como una «señal inquietante» y advirtió que este tipo de resoluciones impactan directamente en la moral de los integrantes de las fuerzas de seguridad. «Cuando un policía es tratado con presunción de culpabilidad, mientras quien dispara y mata puede recuperar la libertad en cuestión de horas, existe la percepción de que la ley no se aplica con la misma vara», sostuvo el funcionario en la red social X.
El eje central del descargo oficial fue la percepción de una doble vara en los tribunales. El ministro señaló que, mientras los efectivos policiales son sometidos a estrictos controles sobre sus actos, no siempre se observa la misma rigurosidad para con quienes los agreden. «Cuando la ley no es igual para todos, lo que empieza a aparecer es el caos», advirtió.
La muerte de Azábal, ocurrida el viernes pasado mientras el uniformado cumplía con su servicio, fue tomada por el Gobierno provincial como un caso testigo de los riesgos cotidianos del personal policial. Quinteros reafirmó que, si bien es correcto que cada efectivo responda ante la Justicia por su accionar, esa misma regla debe aplicarse con igual firmeza para quienes atentan contra la vida de los uniformados.



