La medida, publicada en el Boletín Oficial, elimina los criterios que restringían el registro farmacéutico y traspasa la regulación al INPI. El cambio se enmarca en el acuerdo comercial con Estados Unidos y fue celebrado por el ministro Sturzenegger.

El Gobierno nacional derogó este miércoles las normas vigentes que limitaban el otorgamiento de patentes farmacéuticas en Argentina. La medida, publicada en el Boletín Oficial, transfiere la regulación al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, que a partir de ahora determinará en cada caso la procedencia de la patentabilidad de las invenciones sin los condicionamientos previos.
La nueva disposición también establece que los titulares de patentes concedidas sobre productos farmacéuticos comercializados en el país no tendrán derecho a impedir la continuación de su comercialización ni a requerir una retribución adicional. El Gobierno enmarca la medida en el cumplimiento del acuerdo comercial firmado con Estados Unidos.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la iniciativa y sostuvo que la norma derogada había hecho muy difícil obtener una patente de medicamento en Argentina. «Esto no solo era un atentado contra el derecho de propiedad sino que demoraba la llegada de terapias innovadoras al país», expresó a través de su cuenta en X. Además, remarcó que el nuevo marco normativo alinea a Argentina con los estándares internacionales de propiedad intelectual que respetan sus socios comerciales, incluyendo Estados Unidos.
La derogación genera debate en el sector farmacéutico local, donde algunos actores advierten que una mayor facilidad para patentar medicamentos podría encarecer los precios y dificultar el acceso a tratamientos genéricos por parte de la población.



