Jorge García Cuerva cuestionó el megaoperativo con 1.500 efectivos que terminó con solo 27 detenidos. La oposición porteña lo calificó de «espectáculo mediático» y denunció que fue anunciado de antemano, frustrando cualquier resultado real.

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, salió al cruce del operativo «Tormenta Negra» realizado por el Gobierno de la Ciudad en distintos barrios vulnerables porteños. Durante una misa en la Villa 31 de Retiro, el prelado afirmó que la verdadera tormenta negra «es el narcotráfico, la falta de trabajo, cuando el Estado se retira, cuando los pibes no tienen posibilidades. Hace años, décadas, que lo sufren nuestros barrios.»
El operativo, que movilizó 1.500 efectivos, drones y un helicóptero la noche del jueves, abarcó las villas 31, 1-11-14, 21-24, Zavaleta, Ciudad Oculta, villa 20, Fraga, La Carbonilla, Rodrigo Bueno, Los Piletones, Fátima, Ramón Carrillo y otros barrios. Sin embargo, los resultados generaron críticas: solo 27 personas fueron detenidas.
Desde la oposición en la Legislatura porteña, el bloque Fuerza por Buenos Aires calificó el operativo de «espectáculo mediático» y «operación de prensa en horario central», denunciando que fue anunciado de antemano, lo que anuló cualquier posibilidad de desmantelar bandas complejas. «No se cerró ningún búnker; el mismo ministro reconoció que los allanamientos sucedieron días atrás por órdenes judiciales. Jorge Macri se apropió del trabajo ajeno», señalaron.
En su homilía, García Cuerva pidió para las villas «un nuevo amanecer» y que la sociedad tome «los ideales del padre Mugica» apostando por la fraternidad y la solidaridad como camino de salida.



