La multinacional fabrica amortiguadores en San Francisco, Córdoba, y frenará la producción durante un trimestre para evitar que la crisis escale. El problema: China exporta los mismos productos a menor costo y el Gobierno eliminó las protecciones arancelarias.

La empresa alemana ZF Friedrichshafen, que tiene su única planta en Sudamérica en San Francisco, Córdoba, decidió frenar la producción tres días al mes durante un trimestre para evitar que la crisis generada por las importaciones chinas escale aún más. La decisión afecta a 340 trabajadores de un plantel que viene reduciéndose desde principios de año.
La fábrica produce amortiguadores de las marcas ZF y Sachs. El director general de ZF Argentina, Andrés Fava, había explicado en enero que el problema no es de eficiencia interna, ya que la empresa exporta entre el 45% y el 50% de su producción. «De cada 100 camiones que se producen en América del Sur, 60 llevan nuestros amortiguadores», señaló. Sin embargo, la apertura importadora permitió el ingreso de productos chinos a menor costo, complicando la ecuación económica de la planta. «Si nos replican las mismas condiciones con las que trabaja China, puedo poner un producto igual o más barato», aseguró Fava.



