El plazo de 60 días dispuesto por el juez para mantener la operatividad venció y la mayoría del personal quedó formalmente desvinculado. Solo 178 empleados continuarán vinculados al proceso judicial mientras avanza la venta de activos por casi 55 millones de dólares.

Tras vencer el plazo de 60 días establecido por el juez a cargo de la quiebra, quedaron formalmente desvinculados 736 de los 914 trabajadores que permanecían activos en SanCor al momento de decretarse la quiebra. Los empleados comenzaron a recibir las notificaciones de las indemnizaciones previstas en el marco del proceso.
Solo 178 empleados continuarán vinculados al expediente judicial para mantener las tareas operativas que aún se desarrollan en algunas plantas. Su distribución incluye 101 trabajadores en Sunchales, 19 en Gálvez, 12 en Devoto, 10 en Balnearia y seis en La Carlota y San Guillermo respectivamente.
En paralelo, avanza la liquidación de los activos: seis plantas industriales, marcas y otros bienes de la cooperativa con una valuación cercana a los 55 millones de dólares. Ya hay al menos seis empresas interesadas en participar de la licitación.



