El diputado presidió el encuentro con aproximadamente 50 jefes municipales afines al oficialismo. Los más de 400 municipios opositores o vecinalistas de la provincia quedaron excluidos. Desde distintos sectores denuncian una «avanzada política» que convierte a la banca pública en caja partidaria.

El diputado nacional Gabriel Bornoroni, presidente del bloque de La Libertad Avanza, encabezó un polémico encuentro en Córdoba en el que reunió a la cúpula del Banco de la Nación Argentina con un grupo de aproximadamente 50 intendentes y jefes comunales bajo una condición estricta: pertenecer o mostrar simpatía hacia el proyecto político del presidente Javier Milei. El encuentro incluyó la promesa de créditos de hasta 300 millones de pesos por municipio.
Participaron el presidente del Banco Nación, Darío Wasserman, el vicepresidente Alejandro Henke y directores como Carolina Píparo. Entre los intendentes invitados figuraron Pablo Cornet de Villa Allende, Federico Zárate de Jesús María, Fernando Rambaldi de La Calera, Nicolás Filoni de Oncativo y José Manuel Moroni de Bell Ville, entre otros.
La controversia radica en que los más de 400 municipios y comunas de Córdoba cuyos jefes pertenecen a fuerzas vecinalistas, independientes u opositoras quedaron completamente excluidos. Desde distintos sectores denuncian que los recursos financiados con impuestos de todos los ciudadanos están siendo utilizados como herramienta de extorsión política y asfixia financiera para los pueblos que no se subordinan al armado oficialista.



