Maximiliano Baudraco, de 40 años, fue detenido minutos después del ataque en Santa María de Punilla. Ya tenía una condena por violencia de género contra la propia víctima y una restricción perimetral que no cumplía. Rocío Gómez dejó tres hijas.

Un nuevo femicidio conmociona a Córdoba. Maximiliano Baudraco, de 40 años, fue detenido en Santa María de Punilla luego de asesinar a Rocío Gómez durante la madrugada del lunes. El hombre está imputado por homicidio calificado por violencia de género.
Según la reconstrucción judicial, Rocío y Baudraco habían pasado el domingo juntos viendo la final de la Selección Argentina en la casa de la madre de la joven. Tras el partido, ambos mantuvieron una fuerte discusión que derivó en un violento ataque: la Fiscalía sostiene que el hombre la apuñaló en la zona del abdomen. La madre de Rocío intentó intervenir pero al no poder frenar la agresión salió a pedir ayuda. Al regresar, encontró a su hija tendida en la vía pública con heridas que le provocaron la muerte.
Después del ataque, Baudraco escapó a pie ensangrentado. Un vecino se cruzó con él y, al preguntarle qué había ocurrido, recibió una respuesta escalofriante: «Apuñalé a la Rocío.» El testigo también describió al acusado como una persona violenta que se encontraba alcoholizado. El hombre fue detenido a pocas cuadras de la escena del crimen.
Uno de los datos que más conmoción generó es que Baudraco ya había sido condenado en 2025 por la Cámara Criminal y Correccional de Cruz del Eje a dos años y seis meses en ejecución condicional por coacción y daño calificado en una causa iniciada por la propia madre de Rocío. La condena incluía una restricción perimetral que le impedía acercarse a la víctima y a su madre, pero según contó la tía de Rocío, el hombre seguía frecuentando la vivienda. El femicidio dejó a tres niñas sin su madre. La menor de ellas era hija de Rocío y del propio Baudraco.



