Por el estrecho yemení pasa el 30% de los contenedores del mundo y el 11% del comercio global. En una semana ya se registró una baja del 34% en el tránsito de buques. Si se cierra junto a Ormuz, quedarían bloqueadas simultáneamente las dos principales rutas marítimas del mundo.

Una nueva amenaza se suma al ya crítico panorama del comercio marítimo global. Los Houthis de Yemen declararon un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y atacaron dos petroleros saudíes en el Mar Rojo, poniendo en riesgo el tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb, conocido como la «Puerta de las Lágrimas.»
Este estrecho conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y es el paso obligado para los buques que van desde el Mediterráneo hacia el Mar Arábico, conectando Europa con Medio Oriente y Asia. Por allí circula aproximadamente el 11% del comercio global, el 30% de los contenedores del mundo y el 10% del petróleo. En apenas una semana ya se registró una baja del 34% en la cantidad de buques que pasaron por la zona.
Los Houthis, financiados en gran parte por Irán, responden a las presiones que ejerce Teherán sobre Arabia Saudita por su cercanía con Donald Trump y la posible normalización de relaciones con Israel. Las amenazas ya llevaron a muchas aseguradoras a exigir rutas alternativas a las navieras, como el trayecto bordeando África, que puede añadir hasta 10 días al viaje y encarecer los costos logísticos. Trump amenazó a los Houthis con un «gran castigo militar» y responsabilizó a Irán por los ataques.
Si Bab el-Mandeb se cierra en simultáneo con el estrecho de Ormuz, ya prácticamente bloqueado, las dos principales rutas marítimas del planeta quedarían cortadas al mismo tiempo, con consecuencias potencialmente devastadoras para el comercio y los precios energéticos globales.



