Tras dos colapsos en una semana —uno en Córdoba capital y otro en Miramar— el Gobierno dispuso clausuras preventivas y una auditoría estructural completa.

El derrumbe de dos polideportivos sociales en apenas siete días provocó una respuesta inmediata del Gobierno provincial. La caída parcial de la cubierta en barrio Los Álamos, donde hubo niños heridos, y el colapso de una estructura en Miramar de Ansenuza durante una tormenta, encendieron las alarmas.
Como medida preventiva, la Provincia ordenó el cierre total de todos los polideportivos sociales, incluidos los recién inaugurados y los que están en construcción. Además, anunció que iniciará acciones penales contra las empresas constructoras por posibles irregularidades en la ejecución de las obras.
Municipios y comunas del interior colaborarán en el relevamiento técnico, que evaluará el estado estructural, edilicio y eléctrico de cada predio.
El objetivo es garantizar seguridad, determinar responsabilidades y evitar nuevos incidentes.



