El ataque ocurrió en Rosario. La víctima agonizó durante 17 días antes de morir.

La Justicia de Rosario condenó a prisión perpetua a Miguel Alejandro Martínez, hallado culpable del asesinato de su compañero de trabajo, José Jaharí Sofiudin.
El acusado esperó a que la víctima se durmiera y le arrojó grasa hirviendo en el rostro. Sofiudin agonizó durante 17 días. Durante el juicio se probó una relación laboral conflictiva marcada por celos y violencia.



