La presidenta Claudia Sheinbaum planteó su disposición a intervenir solo si ambas naciones lo solicitan. El conflicto se agrava por sanciones económicas y falta de combustible en la isla.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su disposición a mediar entre Estados Unidos y Cuba en el marco de la creciente tensión bilateral, aunque aclaró que solo lo hará si ambas partes lo solicitan formalmente.
La propuesta surge luego de que el gobierno estadounidense anunciara nuevos aranceles vinculados al suministro petrolero hacia la isla, agravando la crisis energética que atraviesa Cuba.

El escenario se complejiza tras la interrupción del abastecimiento proveniente de Venezuela y las disputas geopolíticas que atraviesan la región. Mientras Washington asegura que existen negociaciones avanzadas, el gobierno cubano negó diálogos formales con la Casa Blanca.
México, históricamente vinculado a procesos de mediación diplomática, intenta posicionarse como actor regional clave en un conflicto que podría tener impacto en la estabilidad latinoamericana.



