Un análisis sostiene que el uso de una canasta de precios desactualizada redujo el poder adquisitivo real de los haberes.

Un informe económico advirtió que las jubilaciones y pensiones deberían ser aproximadamente un 21% más altas si se hubiera aplicado una canasta de consumo actualizada para medir la inflación real.
El estudio sostiene que el uso de indicadores estadísticos desactualizados provocó incrementos por debajo del costo de vida, generando una fuerte pérdida del poder adquisitivo entre jubilados y pensionados.
Según el análisis, el desfase implicaría una pérdida acumulada superior al millón de pesos para quienes perciben la jubilación mínima, cifra que se incrementa si se considera el congelamiento del bono previsional en los últimos meses.
Mientras el Gobierno nacional afirma que la actualización metodológica se realizará cuando disminuya la inflación, organizaciones de jubilados y especialistas advierten que el deterioro de los ingresos continúa profundizándose en un contexto de ajuste económico y aumento del costo de vida.



