El Grupo Marengo, que homenajeó la frase de Javier Milei en 2023, entró en crisis por la caída de ventas y conflictos salariales.

El Grupo Marengo, con sede en Rafaela, vendió su planta industrial en medio de una profunda crisis económica que incluyó suspensiones, despidos y deudas salariales.
La firma se había hecho viral en diciembre de 2023 tras lanzar una línea de caramelos llamada “No hay plata”, en alusión a la frase pronunciada por Javier Milei al asumir la presidencia para justificar el ajuste fiscal.
Lo que comenzó como una jugada de marketing alineada con el discurso libertario terminó golpeado por la propia dinámica económica que siguió al ajuste. La fuerte recesión impactó de lleno en el consumo masivo, especialmente en rubros como golosinas.

En 2025 la empresa aplicó suspensiones sin goce de sueldo y luego redujo más del 30% de su personal. El conflicto escaló en 2026 con protestas por salarios adeudados.
Desde el sindicato STIA Rafaela denunciaron que la planta dejó de producir y acumula incertidumbre sobre la continuidad laboral.
La venta de la fábrica refleja el impacto del modelo económico en industrias regionales que dependen del mercado interno, uno de los sectores más golpeados por la caída del poder adquisitivo.




