Estados Unidos, Israel e Irán intensificaron los enfrentamientos. Washington pidió a sus ciudadanos abandonar la región ante el riesgo de expansión del conflicto.

La situación en Medio Oriente atraviesa uno de sus momentos más delicados en años. La confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló con bombardeos, ataques con drones y amenazas públicas de represalias.
Irán lanzó misiles y drones contra objetivos en la región, incluyendo instalaciones diplomáticas y bases militares. Arabia Saudita confirmó la interceptación de drones cerca de Riad, mientras Emiratos Árabes Unidos informó que reforzó su capacidad defensiva.

Desde Washington, el presidente Donald Trump aseguró que responderá a los ataques y calificó de “demasiado tarde” cualquier intento de negociación por parte de Irán. En paralelo, el Gobierno estadounidense recomendó a sus ciudadanos abandonar varios países de la región.
El conflicto se expande sobre un tablero regional ya frágil, con tensiones en Líbano, Gaza y otros focos activos. La posibilidad de una escalada prolongada genera preocupación global por el impacto geopolítico, energético y económico.



