El organismo internacional ajustó sus previsiones y proyecta un escenario más complejo para la economía argentina. Estima mayor inflación y un leve deterioro del empleo.

El Fondo Monetario Internacional revisó sus proyecciones para Argentina y presentó un panorama menos favorable para los próximos años.
Según el informe de Perspectivas Económicas Globales, el organismo prevé que el PBI crecerá un 3,5% en 2026, medio punto menos que lo estimado anteriormente. Para 2027, en tanto, mantiene una expansión del 4%.
En paralelo, elevó de forma significativa la proyección de inflación, que ahora ubica en 30,5% para 2026, casi el doble de lo previsto seis meses atrás.
El informe también anticipa un leve aumento del desempleo, que alcanzaría el 7,2%, en un contexto de menor dinamismo económico.
Desde el organismo explicaron que la revisión responde a la caída de la actividad hacia fines de 2025 y a un escenario atravesado por incertidumbre económica y tensiones políticas.
En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, participará de reuniones en Washington para avanzar en negociaciones y gestionar un nuevo desembolso de fondos.
Pese al ajuste, el FMI sostuvo que Argentina mantiene perspectivas de crecimiento superiores a otros países de la región, aunque condicionadas por la presión inflacionaria y desafíos estructurales.



