La Comisión Nacional de Energía Atómica habilitó el acceso de empresas privadas a sus instalaciones como paso previo a su privatización. El movimiento se enmarca en el pacto con Washington, que también apunta al uranio argentino y paralizó proyectos estratégicos como el reactor CAREM.

La Comisión Nacional de Energía Atómica aprobó el pasado 4 de mayo un procedimiento administrativo que habilita el acceso preliminar de empresas privadas a sus instalaciones como paso previo a la venta de sus activos. El expediente pone a disposición de los privados interesados todos los bienes, recursos, instalaciones, equipamientos, yacimientos y capacidades institucionales bajo administración de la CNEA.
La medida se enmarca en un proceso más amplio que, según analistas, evidencia la entrega del potencial nuclear argentino a Estados Unidos como parte del acuerdo que permitió el rescate financiero de la gestión de Milei. Entre los antecedentes se destacan el decreto 695/2025 que habilitó la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina, empresa que opera las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse; el congelamiento de las obras de Atucha III y Atucha IV, financiadas por China; y la paralización del reactor modular CAREM, un proyecto de capitales nacionales que hubiera posicionado a Argentina en la vanguardia del desarrollo nuclear mundial.
La coincidencia no es menor: el mismo día en que la CNEA aprobó el procedimiento, una delegación de siete funcionarios estadounidenses visitó los Centros Atómicos Constituyentes, Ezeiza y Bariloche, en una inspección realizada bajo el silencio del gobierno nacional.
Washington también apunta al uranio argentino. El documento «Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos», firmado en febrero, busca asegurar el flujo de uranio argentino hacia Estados Unidos. Las reservas identificadas en el país suman 38.740 toneladas, con yacimientos en Mendoza, Chubut, Salta y otras provincias. Empresas canadienses como Jaguar Uranium Corp. y Blue Sky Uranium ya avanzan en exploraciones con inversiones que superan los 25 millones de dólares.



