La Justicia Federal de Córdoba dejó en libertad a Roberto Moyano tras el pago de una fianza millonaria. El empresario, dueño de locales nocturnos cordobeses, había sido detenido en 2025 junto a su mano derecha y un socio. Su vinculación con el bar donde trabajaba la pareja de Barrelier reaviva el escándalo.

La Justicia Federal de Córdoba dejó en libertad a Roberto Moyano, el empresario vinculado a la noche prostibularia cordobesa y señalado como financista de la campaña televisiva de Luis Juez cuando fue candidato a intendente. Moyano había sido detenido en 2025 junto a Sandra Oviedo, su histórica mano derecha, y el socio Julio Páez, imputados por trata de menores por el fiscal federal Enrique Senestrari. La liberación se produjo tras el pago de una fianza millonaria.
La noticia cobra relevancia en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega: a Moyano se le atribuye haber manejado bajo su órbita el bar Wachitas, actualmente clausurado, donde trabajaba Soledad Andreani, detenida por encubrimiento agravado en la causa. Una extrabajadora del local declaró ante el fiscal Garzón describiendo un ambiente atravesado por drogas, alcohol y el reclutamiento de mujeres para «salidas.»
Moyano, conocido por el boliche Rapoza como nave insignia de su actividad, fue también integrante del cuarteto Los Chicos Orly. Su vínculo con la campaña de Juez incluyó el pago en efectivo de publicidad en canales de televisión cordobeses, a cambio de lo cual habría obtenido influencia en el área de Espectáculos Públicos de la Municipalidad. Sus relaciones con el entorno del senador Luis Juez, y especialmente con el legislador Daniel Juez, persisten como una fuente de ruido político en Córdoba.



