La jueza de San Isidro le impuso un año y ocho meses en ejecución condicional, más tratamiento psicológico y control del Patronato. La abogada de la víctima advirtió sobre la «preocupante pasividad» de los organismos de control de la gimnasia deportiva ante los hechos.

El exatleta olímpico Federico Martín Molinari fue condenado a un año y ocho meses de prisión en ejecución condicional por grooming contra una adolescente de 16 años que era su alumna en un gimnasio de Don Torcuato. La jueza Mariela Quintana, del Juzgado Correccional N°3 de San Isidro, también dispuso que por dos años Molinari fije residencia, se someta al control del Patronato de Liberados y realice tratamiento psicológico con perspectiva de violencia de género.
Los hechos ocurrieron entre febrero de 2021 y febrero de 2022. La denuncia fue presentada en marzo de 2023 por la madre de la víctima, una joven oriunda de Mendoza que se había mudado a Buenos Aires para entrenar gimnasia de alto rendimiento. La acusación incluyó el envío de mensajes inadecuados por Instagram, en los que Molinari le decía cosas como «estás muy linda» y le pedía que pasara los mensajes a modo efímero.
La abogada de la víctima, María Emilia García Márquez, valoró el fallo pero advirtió que «la pena no resulta suficiente frente a la magnitud del daño» y cuestionó la «preocupante pasividad de los organismos de contralor de la gimnasia deportiva» cuando tomaron conocimiento de los hechos. El director ejecutivo de la fundación Grooming Argentina también llamó a revisar las escalas de pena: «Las condenas por grooming suelen traducirse en ejecución condicional cuando el hecho se juzga de manera aislada, lo que genera una percepción de escasa respuesta frente a una modalidad de violencia sexual de enorme impacto.»



