La empresa de maquinaria agrícola reconoció una caída de ventas superior al 70% y cuentas bloqueadas. Los trabajadores denuncian que mientras cierran Noetinger, los dueños amplían su planta de Marcos Juárez para abastecer a Vaca Muerta y la minería.

La crisis en Metalfor, la empresa de maquinaria agrícola con plantas en Marcos Juárez y Noetinger, se profundizó. En el marco del Procedimiento Preventivo de Crisis iniciado a principios de julio ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba por atraso en el pago de sueldos, los dueños Bertotto Boglione y Eduardo Alberto Borri plantearon despedir hasta el 65% de los trabajadores de la planta de Noetinger, propuesta que la Unión Obrera Metalúrgica rechazó de plano.
La empresa, que a inicios de año había recibido un financiamiento de 50 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EE.UU. para reestructurar su deuda, declaró atravesar «una crisis económica, financiera y productiva de extrema gravedad», con ventas caídas más del 70% en el último semestre, cuentas bancarias bloqueadas o embargadas y hasta un pedido de quiebra promovido por un acreedor.
La propuesta para el 70% de los afectados contempla retiros voluntarios con el 70% de la indemnización en 12 a 18 cuotas y obra social por seis meses, pero solo por siete días. Quienes no acepten recibirían el 60% también en cuotas. Para el 30% restante se propone el despido por «falta o disminución de trabajo». Los trabajadores que conserven el empleo recibirían solo el 50% de su salario básico en suspensiones rotativas.
Los trabajadores denuncian además una contradicción flagrante: mientras se plantea el cierre virtual de Noetinger, los dueños amplían la planta de Marcos Juárez con una línea específica de equipos de transporte para minería, petróleo y gas, orientada a abastecer proyectos como Vaca Muerta. «Nosotros creemos que la planta de Noetinger ya tiene fecha de cierre. Usaron esta empresa para hacer crecer a la otra», sostuvo uno de los trabajadores.



