En mayo de 2025 la irregularidad en los créditos de hogares era del 4,5%. En mayo de 2026 trepó al 12,8%. Los créditos personales lideran la mora con el 15,9%. Las cuotas ya representan el 24,1% de la masa salarial formal.

La morosidad del sistema financiero argentino registró un nuevo avance en mayo, con un deterioro especialmente pronunciado en los préstamos a familias. Según el Informe de Bancos del Banco Central, el indicador de irregularidad para los hogares alcanzó el 12,8% en mayo de 2026, frente al 4,5% del mismo mes del año anterior, el mayor nivel en más de 20 años.
El indicador agregado del sector privado se ubicó en 7,7%, con un aumento de 0,4 puntos respecto de abril y 5,1 puntos más en términos interanuales. Por líneas de crédito, los préstamos personales lideran la irregularidad con el 15,9% (10,4 puntos más que hace un año), seguidos por las tarjetas de crédito (11%), los adelantos (6,4%) y los préstamos prendarios (5,8%).
El deterioro golpea con mayor intensidad a los jóvenes de 18 a 25 años, donde la irregularidad supera el 40%, y a las entidades no financieras, donde el indicador ronda el 30%. En las provincias del norte del país la mora supera el 30%, mientras que en el centro y en Neuquén se ubica por debajo del promedio nacional.
Un dato que ilustra la presión sobre los hogares: la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representó en abril el 24,1% de la masa salarial formal, nivel que hace dos años no llegaba al 9%. Pese al avance de la mora, el BCRA destacó que el sistema financiero mantiene niveles de solvencia sólidos, con previsiones que cubren el 86,3% de la cartera irregular.



