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Villa María

Villa María: va a mediación un conflicto entre vecinos por “12 gallos que no dejan dormir”

La Auditoría General del municipio interviene en la insólita situación, tratando de llegar a un acuerdo entre las familias y, a su vez, de salvar a los animales.

La Auditoría General de Villa María, que funciona como Defensoría del Pueblo en el ámbito municipal, es una instancia creada, entre otras funciones, para mediar e intentar resolver conflictos entre vecinos, evitando que escalen o que lleguen a la Justicia. Muy pocas ciudades en Córdoba tienen esa instancia abierta en los ámbitos municipales.

Así es como este ente llega a resolver casos complicados como también los más insólitos. Por estos días se aborda un reclamo que tiene en foco a 12 gallos que no dejan dormir a una mujer, que pidió buscar una solución.

En barrio San Justo, de Villa María, una mujer de unos 80 años tiene “casi como mascotas” a 12 gallos en su patio. Es característico de estos animales cacarear de madrugada. Y la vecina es la que se queja de que no la dejan dormir. Argumentando estar cansada de esa situación, llegó a la Auditoría para pedir resolverla.

Así fue que se convocó a una audiencia de mediación para poder encontrar una salida. A la primera reunión asistió la vecina solicitante y el hijo de la dueña de los gallos. En la conversación, surgió otro problema: el destino de los animales, para evitar que los sacrifiquen.

Son tres las partes entonces a atender.

“Tuvimos el reclamo de la mujer porque la vecina tiene 12 gallos que de madrugada empiezan a cantar y no la dejan dormir desde hace un montón de tiempo”, relató Alicia Peresutti, auditora general.

“Es que además de los gallos, también antes tenía conejos que el hijo mató para que ya no molesten y los hizo escabeche”, explicó Peresutti.

“Ahí dijo que el problema con los conejos ya no estaba”, expresó la auditora y agregó que el hombre advirtió que para solucionar lo de los gallos, podría hacer lo mismo.

La auditora indicó que ahora buscan buscar otra manera. “Lo que buscamos es el traslado de las aves, no que se las coman, ni que sigan generando reclamos a vecinos”, dijo. Señaló que ve como posibilidad llevarlos a alguna granja o campo cercano, que también permita “que la dueña pueda visitarlos”.

La insólita situación tendrá la semana que viene una nueva instancia de mediación con las partes, cuando habrá otra reunión para encontrar un destino a los animales y que sigan con vida, al tiempo de darle a la vecina reclamante la satisfacción del buen descanso.