Tras la erupción el domingo por la tarde del volcán Cumbre Vieja, ubicado en la isla de La Palma, en el archipiélago canario en España, hasta ahora ya ha dejado un resultado de 154 hectáreas arrasadas y 320 edificios destruidos por la lava. Además, según las autoridades de La Palma, las cifras seguirán aumentando en las próximas horas a medida que la lava vaya avanzando hasta el mar.
Según lo que informo el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), la erupción podría durar «entre los 24 y 84 días con una media geométrica del orden de los 55 días”. Por otro lado, este fenómeno que provocó la evacuación de miles de personas y un daño irreversible, sigue generando inquietud, ya que la preocupación de las autoridades es el efecto que se puede generar con la llegada de la lava al mar.
La razón principal por la que se monitorea de cerca el arribo del magma al océano es por la reacción química que se genera cuando este entra en contacto con el agua salada, y que «puede generar explosiones y emisión de gases nocivos», según señalan las autoridades del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca).



