Dr. Ahorro pidió el concurso preventivo y declaró un pasivo superior a los $7.300 millones. En los últimos meses cerró sucursales y despidió a más de 100 empleados en todo el país.

La cadena de farmacias Dr. Ahorro, conocida por su modelo de medicamentos genéricos a bajo costo, solicitó el concurso preventivo ante la Justicia Nacional Comercial y quedó al borde de la quiebra, en un contexto de profunda crisis financiera.
La empresa, cuyo nombre legal es Energía y Vida de Argentina S.A., declaró un pasivo total de $7.333 millones y reconoció estar en estado de cesación de pagos. En la presentación judicial explicó que el proceso busca ordenar su estructura de deudas tras una fuerte reducción de su operación y dificultades para afrontar compromisos financieros.
Durante los últimos meses de 2025, la compañía cerró 11 sucursales y desvinculó a más de 100 trabajadores. También acumuló atrasos en el pago a proveedores, alquileres y obligaciones fiscales. En su etapa de mayor expansión, Dr. Ahorro llegó a operar hasta 47 farmacias propias y franquiciadas en la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias.
Los cierres alcanzaron locales ubicados en barrios porteños como Caballito, Villa Devoto, Villa Lugano, Balvanera, Pompeya, Mataderos y Puente Saavedra, además de sucursales en Mendoza, Córdoba —donde cerraron dos locales— y Salta. El ajuste se profundizó durante el segundo semestre del año, con una marcada reducción de mercadería en góndolas y pagos demorados.
Actualmente, la empresa mantiene abiertas algunas farmacias en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Catamarca y Mendoza, aunque con una operatoria limitada, según información publicada en su sitio oficial.
El pasivo incluye deudas con laboratorios, droguerías y entidades financieras como Banco Galicia y Banco Santander Argentina, además de obligaciones impagas con ARCA. A esto se suma la existencia de cinco cheques rechazados sin fondos por un total de $35,7 millones, aún sin regularizar, según registros del Banco Central.



