Con emoción, autocrítica y mirada de futuro, el intendente de Villa del Rosario, Diego Carballo, realizó un balance altamente positivo de la edición 2026 del Festival Nacional de Folclore en el Agua, tras completarse las tres noches del evento. Destacó el trabajo colectivo, la respuesta del público y un “quiebre” organizativo que marca un antes y un después para uno de los festivales más importantes de la región.

Al cierre de la última jornada, el cansancio era visible, pero también la satisfacción. “Las tres noches se vivieron como un verdadero y rotundo éxito”, afirmó Carballo, remarcando que el resultado es fruto de una planificación sostenida que comenzó meses atrás. “Todo lo que estaba proyectado y planificado desde marzo se cumplió”, señaló.
Trabajo colectivo y rol de la comunicación
En su balance, el intendente puso en valor el rol de los medios y comunicadores locales y regionales. “Son ustedes los que nos permiten llegar a nuevos públicos”, expresó, entendiendo a la difusión como una pieza clave del crecimiento cultural del festival y de la ciudad.
Impacto visual, innovación y talento local
Uno de los puntos más destacados fue la respuesta del público ante la nueva escenografía y la apuesta estética. “Una cosa era verlo en un render y otra muy distinta fue encontrarse con ese escenario. Fue realmente impactante”, sostuvo. En ese sentido, agradeció especialmente a comerciantes, empresas y publicitantes que acompañaron el cambio y confiaron en una propuesta innovadora.
Carballo también subrayó el orgullo por el talento local: parte fundamental de la puesta audiovisual estuvo a cargo de un profesional de Villa del Rosario, formado en cinematografía e integrante del equipo municipal. “Tenemos todo acá, no necesitamos ir a buscar nada afuera”, afirmó.
Lo que no se ve: el detrás de escena
Más allá del escenario, el jefe comunal destacó el trabajo silencioso del equipo de gestión, la Comisión de Turismo, los vecinos, los artistas locales y el sector gastronómico. “El resultado es parte de todos”, resumió, remarcando el carácter colectivo del festival.
Pensar lo que viene
Lejos de conformarse, Carballo aseguró que ya comenzaron las evaluaciones internas incluso antes de finalizar la edición 2026. “No solo miramos lo que hay que corregir, sino cómo implementar cosas nuevas para el año que viene”, explicó, con la cercanía de los 60 años del festival como horizonte.
Entre los cambios positivos, resaltó el nuevo horario de apertura. “Abrir las puertas a las 20 horas funcionó: la gente llegó temprano y se apropió del predio desde el inicio”, señaló.

Convencido del camino elegido, el intendente sostuvo que el Festival Nacional de Folclore en el Agua se encuentra hoy entre los mejores de la provincia, una percepción que —aseguró— es compartida por artistas de primer nivel que recorren escenarios de todo el país.
“Esta edición marcó un quiebre necesario. Logramos equiparar nuestra estructura y organización a los grandes festivales. Este es un paso hacia lo que viene”, concluyó, invitando a vecinos y visitantes a seguir sintiéndose parte de una celebración que ya es identidad, cultura y trabajo colectivo para Villa del Rosario.



