Según el IARAF, los ingresos tributarios nacionales bajaron 9,7% en términos reales. En el primer bimestre la pérdida supera los $3,3 billones y golpea con fuerza a las provincias.

La recaudación tributaria nacional volvió a mostrar señales de alarma en febrero. De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los ingresos del Estado registraron una caída real interanual del 9,7%, marcando el descenso más pronunciado en siete meses consecutivos de retracción.
En el acumulado del primer bimestre de 2026, la baja real alcanza el 8,7%, lo que equivale a una pérdida aproximada de $3,3 billones en pesos constantes de febrero. El dato confirma un escenario fiscal complejo en un contexto de recesión, caída del consumo y menor actividad económica.
Los tributos que más cayeron
El desplome más fuerte se dio en los derechos de exportación, con una baja real del 39,6%. Le siguieron los derechos de importación (-26,7%) y los impuestos internos (-16,5%).
Incluso el IVA, principal sostén del sistema tributario, cayó 13,6% en términos reales. Según datos oficiales de ARCA, la merma estuvo vinculada a una baja en importaciones y a cambios en los esquemas de percepción aduanera.
El único tributo que mostró crecimiento fue el impuesto a los combustibles, con una suba real del 18,8%, lo que también impacta directamente en el bolsillo de consumidores y sectores productivos.
Golpe a las provincias
La caída no afecta solo al Gobierno nacional. Los recursos coparticipables destinados a provincias y CABA retrocedieron 8% real en febrero.
En números concretos:
- Nación perdió más de $1,26 billones en el mes.
- Provincias y CABA dejaron de percibir casi $477 mil millones.
En un escenario donde el Gobierno nacional sostiene un fuerte ajuste del gasto, la caída de ingresos complejiza aún más el equilibrio fiscal y tensiona la relación financiera con las provincias, que dependen en gran medida de la coparticipación.



