El presidente sostuvo que las reformas estructurales impulsadas por su Gobierno generan ganadores y perdedores. Aseguró que la economía necesita una “reasignación de recursos” y adelantó que prepara nuevos cambios.

El presidente Javier Milei defendió el rumbo económico de su Gobierno y reconoció que, en el marco del cambio de modelo que impulsa su gestión, algunos sectores de la economía podrían desaparecer si no logran adaptarse.
Al referirse al impacto de las reformas estructurales y la apertura económica, el mandatario señaló que es esperable que ciertos sectores se vean afectados. “Si está shockeando la economía con reformas estructurales todo el tiempo, no puede pretender que no haya sectores que desaparezcan”, afirmó.
Durante su análisis del escenario económico, Milei sostuvo que las transformaciones generan ganadores y perdedores. “Obviamente que a algunos sectores les va a ir muy bien y a otros, si no se adaptan, les va a ir mal”, explicó.
Para ilustrar su postura, utilizó una comparación histórica: “El día que Edison apareció con la lamparita, los fabricantes de velas pasaron a estar en problemas”, dijo, al señalar que los avances tecnológicos y los cambios en las reglas económicas obligan a reconfigurar la actividad productiva.
Según el jefe de Estado, cuando un sector pierde competitividad reduce su producción y libera recursos que luego se trasladan hacia actividades más dinámicas. En ese sentido, afirmó que los cambios buscan modificar los precios relativos de la economía y generar una reasignación de capital y empleo.
El mandatario también cuestionó el modelo económico previo a su llegada al poder y sostuvo que el país se encaminaba hacia una crisis similar a la de Venezuela. Según planteó, antes se protegía a sectores que se beneficiaban de regulaciones y subsidios.
En esa línea, adelantó que pidió a cada ministerio un paquete de diez reformas, lo que podría sumar alrededor de 90 cambios estructurales en distintas áreas.
Entre los ejes mencionó una reforma laboral orientada a facilitar la formalización del empleo y permitir que los trabajadores se trasladen hacia sectores más competitivos de la economía.
Finalmente, Milei reafirmó que su objetivo es convertir a la Argentina en “el país más libre del mundo”, con un modelo basado en la libertad económica y la apertura al mercado internacional.



