El club español tomó la decisión de no negociar la salida del delantero argentino pese a la tensión generada por las críticas a su rendimiento.

La cláusula de rescisión fijada hace prácticamente imposible cualquier oferta. El futuro de Simeone en el banco agrega incertidumbre al panorama.
Atlético Madrid decidió blindar a Julián Álvarez y no permitirá su salida salvo que algún club abone su cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros. La determinación fue tomada por la dirigencia del club español luego de que el delantero argentino recuperara su nivel goleador, tras una racha sin marcar que generó críticas tanto de hinchas como de medios.
La relación entre Álvarez y el club atravesó semanas de tensión. El jugador, según su entorno, quedó molesto por las críticas recibidas durante su sequía, aunque las rompió anotando ante Barcelona en Copa del Rey y continuó con dos goles frente al Tottenham en la Champions League. Pese a ello, cuando fue consultado sobre su continuidad, respondió con ambigüedad: «puede que sí, puede que no», dejando abierta la posibilidad de una salida.
Ante ese escenario, y considerando que el rendimiento del delantero se recuperó, la dirigencia colchonera optó por no negociar su pase bajo ninguna circunstancia que no implique el pago íntegro de la cláusula, un monto que resulta prácticamente inalcanzable en el mercado actual.
Un factor adicional de incertidumbre es la situación del entrenador Diego Simeone, cuya continuidad en el banco del Atlético Madrid estaría comprometida: trascendió que el técnico tendría un acuerdo avanzado para dirigir al Inter de Milán la próxima temporada. Dado que Simeone fue el principal respaldo de Álvarez durante los momentos más difíciles, su eventual partida podría influir en la decisión final del jugador.



