El superclásico cordobés terminó sin goles en el estadio Julio César Villagra y sumó una nueva marca negativa en su historia reciente. Belgrano cedió la punta del torneo y quedó como escolta, mientras que Talleres trepó al cuarto lugar.

Belgrano y Talleres empataron sin goles en el estadio Julio César Villagra y extendieron a siete la racha de igualdades consecutivas en el superclásico cordobés, una marca histórica para el clásico. El partido resultó chato y ofreció muy poco juego asociado cerca de las áreas en ambos tiempos.
La primera etapa transcurrió en un mar de imprecisiones. Ambos equipos mostraron dificultades para conectar y fallaron en el toque final. Sobre el cierre del primer tiempo, Talleres pesó levemente más con destellos de Franco Cristaldo y los avances de Rick. En el Pirata, Lucas Zelarayán aportó claridad con la pelota y Lucas Passerini intentó generar peligro con escasas situaciones.
En el complemento, los ingresos de Giovani Baroni, Chiavassa y Dávila oxigenaron al conjunto albiazul. Matías Galarza fue el punto más alto de Talleres, con orden y recuperación constante, mientras Matías Catalán y Fernández mantuvieron firmeza en defensa. Por el lado de Belgrano, el equipo de Zielinski nunca encontró el peso ofensivo necesario. Uvita Fernández no modificó el ritmo del ataque celeste, y la chispa llegó únicamente con Lautaro Gutiérrez, quien ingresó desde el banco y tuvo las chances más claras del partido para el Pirata, aunque no pudo convertir.
El reparto de puntos modificó las posiciones del torneo. Belgrano perdió el liderazgo y quedó como escolta de Independiente Rivadavia. Talleres, en cambio, sumó una unidad que le permitió trepar a la cuarta posición de su zona.



