Investigadores de CONICET y CECARA instalaron una cámara en un nido del oeste pampeano y transmitieron por primera vez en Sudamérica el crecimiento en vivo de un pichón de una de las aves rapaces más amenazadas del planeta. El ciclo se completó: el águila ya vuela en el monte.

En lo alto de un caldén del oeste de La Pampa, un pichón de águila coronada llamado «Yupanqui» se convirtió en el protagonista de una experiencia científica inédita en Sudamérica: investigadores del CONICET y del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina instalaron una cámara en su nido y transmitieron en vivo las 24 horas su desarrollo, desde los 60 días de vida hasta su primer vuelo.
El biólogo Diego Gallego explicó que el nombre fue elegido precisamente por la singularidad del hecho. «Yupanqui es una palabra quechua que puede interpretarse como digno de ser recordado. Elegimos ese nombre porque este hecho es inédito en Sudamérica: nunca antes se había transmitido en vivo el desarrollo de un pichón de águila coronada», señaló. El águila coronada está catalogada como especie en peligro de extinción y se estima que quedan menos de dos mil individuos adultos reproductores en toda su área de distribución.
Instalar la cámara en ese sitio remoto no fue sencillo: el equipo debió trasladar paneles solares, baterías y equipos de transmisión a pie por zonas sin acceso a energía eléctrica ni conectividad. El sistema funcionó de manera completamente autónoma durante semanas sin perturbar a las aves.
Miles de personas de distintos países siguieron la transmisión en tiempo real, registrando la dieta del pichón en el chat y celebrando cada comida como un pequeño triunfo para la especie. «Fue una experiencia enriquecedora y hermosa. Lo voy a extrañar muchísimo, pero estoy feliz por Yupanqui», escribió una de las usuarias. Finalmente, el equipo anunció el cierre de la transmisión con un mensaje emotivo: «Ciclo cumplido: Yupanqui ya vuela en el monte. El nido está vacío y nuestra misión ha sido un éxito.»



