El proceso se retoma desde cero en San Isidro tras la nulidad del juicio anterior. Se juzga a profesionales de la salud por presunto homicidio con dolo eventual.

La Justicia volvió a poner en marcha el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, en un proceso que comienza nuevamente tras la anulación del debate anterior.
Siete profesionales de la salud están imputados por homicidio simple con dolo eventual, acusados de haber incurrido en negligencias durante la internación domiciliaria del exfutbolista.
Entre los acusados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, señalados como figuras centrales en la atención médica.
La reapertura del juicio se produjo luego del escándalo que derivó en la destitución de una jueza, lo que invalidó todo lo actuado previamente.
La primera jornada estuvo marcada por la discusión sobre la posible transmisión en vivo de las audiencias, un pedido impulsado por la defensa y rechazado por la fiscalía y la querella.
El proceso prevé la declaración de unos 90 testigos, entre ellos familiares directos del exfutbolista y peritos médicos.
El caso vuelve a instalarse en la agenda pública con el objetivo de esclarecer si hubo responsabilidades penales en la muerte de una de las figuras más emblemáticas del país.



