Sergio Marín acusó a los concejales opositores de boicotear una obra de 4.200 metros de red de gas con más de 150 pedidos de informes, lo que derivó en la pérdida del financiamiento del Banco de la Provincia que 16 municipios ya obtuvieron.

Un fuerte conflicto institucional sacude a la localidad de Toledo, en el departamento Santa María. El intendente Sergio Marín apuntó públicamente contra el Concejo Deliberante, acusando a los ediles opositores de boicotear el desarrollo local tras la pérdida de la mayoría legislativa del oficialismo.
El eje del conflicto es la parálisis de un proyecto de extensión de la red de gas natural en el sector sur de la localidad: 4.200 metros lineales planificados para abastecer a 220 familias. Marín denunció que los constantes pedidos de informes del Concejo, con más de 150 puntos, provocaron la caída del financiamiento del Banco de la Provincia de Córdoba que otros 16 municipios ya obtuvieron. El intendente recordó que en el período anterior su administración había ejecutado por gestión propia una obra de 870 metros que benefició a 50 familias.
Lo que más indignó al jefe comunal fue la contradicción en los tiempos legislativos: mientras los concejales frenaron sistemáticamente la obra de gas, aprobaron «sobre tablas y sin dilación» un aumento en sus propias dietas mensuales. Marín calificó esa conducta como una muestra de un sector político que «legisla a favor de su beneficio personal y en contra de las demandas urgentes de la sociedad.» Pese al conflicto, el intendente ratificó su compromiso de sostener la gobernabilidad en Toledo y buscar mecanismos alternativos para concretar la obra.



