«Una canción para mi tierra» sigue la historia de un maestro de música que convirtió la indignación por los agroquímicos en un movimiento artístico con León Gieco, Lito Vitale y Amnistía Internacional entre sus respaldos.

«Una canción para mi tierra», el largometraje documental dirigido por Mauricio Albornoz Iniesta y producido por Cactus Cine, llega este 30 de abril a las salas comerciales de Argentina con más de veinte premios internacionales y una historia que nació en las escuelas rurales de Córdoba y Santa Fe.
El film sigue la labor de Ramiro Lezcano, un maestro de música que, al advertir la presencia de máquinas fumigadoras cerca de los establecimientos educativos, decidió transformar la indignación en una herramienta pedagógica y artística. El eje central del relato es el proyecto «Canciones Urgentes para mi tierra», a través del cual niños, niñas y docentes de escuelas rurales componen piezas musicales para visibilizar las consecuencias del desmonte y la contaminación con agroquímicos. La iniciativa escaló hasta convertirse en un movimiento colectivo que sumó el apoyo de figuras de la música nacional como León Gieco, Lito Vitale, Gustavo «Chizzo» Nápoli, Mavi Díaz, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago.

El documental también documenta la resistencia de sectores vinculados al modelo productivo local, el silencio de algunos medios de comunicación y la organización de un «Woodstock ambiental» en pleno campo para amplificar el reclamo. Antes de su estreno comercial, la producción recorrió los festivales de cine más prestigiosos del mundo: obtuvo el Green Film Network Award 2025 en Emiratos Árabes Unidos como Mejor Película Ambiental del Año, el Premio Derechos Humanos 2025 de Amnistía Internacional en el SiciliAmbiente Film Festival de Italia, y reconocimientos en Francia, Canadá, España, Colombia y México. En el ámbito local, fue premiada como Mejor Película en la Competencia de Graduados del Festival Internacional de Cine de la UBA.
Para el jurado del Festival del Cinema dei Diritti Umani di Napoli, la obra combina «tenacidad y poesía» para abordar un tema «incómodo y silenciado». El estreno representa para la comunidad cordobesa una oportunidad para discutir el territorio, la salud infantil y el rol de la escuela pública como espacio de construcción de conciencia ambiental. La distribución está a cargo de Cinetren y la película tiene una duración de 96 minutos.



