El presidente estadounidense confirmó que Cuba pidió ayuda y que Washington aceptó conversar, aunque las sanciones contra sectores estratégicos de la isla se mantienen y se profundizan. El 61% del país sufre cortes de luz este martes.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció este martes el inicio de conversaciones con Cuba en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla. «Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a hablar», escribió Trump en su red Truth Social antes de partir rumbo a China, confirmando que el gobierno cubano solicitó asistencia formal ante el agravamiento de la situación interna.
Se trata de la primera vez que Trump reconoce públicamente contactos directos con La Habana, luego de que Cuba confirmara el pasado 21 de abril la realización de un encuentro bilateral en la capital cubana. Sin embargo, el diálogo se produce en paralelo con una ofensiva económica: la semana pasada, Washington sancionó al conglomerado militar cubano Gaesa y a la minera Moa Nickel, con participación canadiense. El secretario de Estado Marco Rubio advirtió que las presiones continuarán hasta que Cuba implemente reformas políticas y económicas.
La crisis energética en la isla es devastadora. Este martes los apagones afectan al 61% del país, con cortes que superan las 20 horas consecutivas en varias provincias fuera de La Habana. La situación se agravó desde enero, cuando Estados Unidos bloqueó el suministro de petróleo. Cuba necesita unos 100.000 barriles diarios pero su producción local apenas alcanza 40.000. Ocho de las 16 unidades termoeléctricas del país están fuera de servicio y expertos estiman que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reconstruir el sistema eléctrico.
La compañía canadiense Sherritt International anunció su retiro de operaciones ante las sanciones. Trump llegó incluso a deslizar semanas atrás la posibilidad de enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln al Caribe como señal de presión adicional sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.



