A través de una operación con el Tesoro estadounidense, el Ejecutivo cubrió vencimientos por más de USD 800 millones.

El Gobierno nacional concretó una nueva operación financiera con el Tesoro de los Estados Unidos para garantizar el pago de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI).
La maniobra implicó la adquisición de USD 808 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), que permitirán afrontar vencimientos por USD 830 millones correspondientes al mes de febrero.
El pago coincide con el inicio de la segunda revisión del acuerdo con el FMI. Si bien el Gobierno cumplió las metas fiscales, el frente de las reservas quedó más de USD 11.000 millones por debajo de lo pactado, lo que obligará a solicitar un “waiver” o dispensa.
De aprobarse la revisión, el organismo desembolsará USD 1.000 millones adicionales. Mientras tanto, la estrategia financiera vuelve a dejar en evidencia la fragilidad externa y la dependencia de acuerdos extraordinarios para cumplir compromisos básicos.



