El pionero del arte óptico y cinético falleció en París, ciudad donde vivió desde 1958. Ganó el Gran Premio de la Bienal de Venecia en 1966 y la Tate Modern tenía prevista una gran retrospectiva para el 11 de junio.

Julio Le Parc, pionero del arte óptico y cinético y uno de los artistas argentinos más reconocidos a escala internacional, murió en París a los 97 años. Nacido el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, Mendoza, vivía radicado en la capital francesa desde 1958, cuando llegó con una beca del gobierno francés y transformó la luz, el color y el movimiento en los materiales de una obra sin precedentes.
En 1966 obtuvo el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, consagrándose en el circuito internacional. Sus trabajos integran las colecciones permanentes del MoMA, el Centre Pompidou y la Tate Modern, institución que tenía prevista para el 11 de junio una gran retrospectiva en su honor. También fue condecorado como Officier de l’Ordre des Arts et des Lettres de Francia.
Junto a Francisco Sobrino y otros artistas argentinos, fundó en 1960 el Groupe de Recherche d’Art Visuel en París, un colectivo que funcionó como laboratorio de experimentación sobre la interacción física del espectador con la obra, anticipando la lógica participativa de la era digital. En Argentina, el hito más visible de su obra fue en 2019, cuando convirtió el Obelisco de Buenos Aires en un lienzo de luz durante la Noche de los Museos mediante la técnica de mapping. En 2024 recibió el Gran Premio a la Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes, en lo que fue su último reconocimiento institucional con vida.



